lunes, 4 de abril de 2016

Ayer, de nuevo grité,
grité ayer tu nombre
en el bosque,
otra vez.

Qué triste tu nombre gritado al bosque
y que hermoso su silencio
que lo acoje.

Ya es tu cuerpo un nombre
para mi. Pero saben los árboles
que me engaño:
el peso del recuerdo
es rumor que habita
las raíces de mi corazón.

Ayer, otra vez, tu nombre
gritado en el bosque
me lo secó.

Arroyo de los días de abril
nutre la tierra de mi grito
del grito amargo que no olvida el tiempo
de aquella vida que a gritos nombré.

jueves, 26 de noviembre de 2015

6 años 2 meses

seis años dos meses.
danza de hojas
en el viento de otoño.
vuelvo mis ojos
hacia ti.
bailas en el aire
entre las hojas
subes, bajas, giras,
desabrochas tu camisa
porque no hace frío
y te han nacido
unas alas
de hojas
secas ocres 

rojas
caen como plumas
sobre mis ojos
se posan.
Benditos párpados.




viernes, 18 de septiembre de 2015

Secta semana de julio



Pero a veces
sólo es
mirar a través de la ventana.

Esperar
que las cosas aparezcan
en el encuadre y

quizá nombrarlas
erróneamente,
describirlas
de forma absurda,
confundirlas,
emborronarlas,
mezclarlas

en esta lluvia morada
que tiñe los cristales,

y esperar
que desaparezcan
sin sentir
más que un desconocido peso
en los párpados

sin imaginar
más que una nube añil
mordiendo el filamento
de una bombilla
sin casquillo.

A veces, sólo es
la proximidad a un yo mismo
que alguien
describe jugando a mirarme
desde el otro lado
de mi inocencia.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Quinta semana de julio

Me mostraste
cómo podía encontrar
orizontes
en las líneas de tus manos
si las miraba
muy de cerca.


miércoles, 12 de agosto de 2015

Tercera semana de Julio



Está tan
seco el verano,
tan pajizo, tan
seco está
en el interior de la seca
laguna de los días
cuyos nombres
estoy olvidando.


Están
las noches antiguas y
secas
y sus límites
el fuego está
calcinando.


La línea,
contorno de  nombres y  números,
está abrasada,
es  tan solo  un degradado.


Es una recta,
un segmento,
un corte.
Un punto seco.


Punto seco que finge
los nombres del ocaso,
ardiente punto seco que quiebra
los números del alba
y me olvida.


Secó
el verano
la verdad de las ficciones.

martes, 14 de julio de 2015

Segunda semana de julio

Y, de repente, tras un salto
de niño impaciente, salir
volando,
flotar,
agitando los brazos entre 
las nubes blancas
desliando sus hebras 
de sueño,
convirtiendo los brazos 
en aspas
que baten, que hacen trizas 
con sus uñas afiladas,
la asfixiante pasta 
negra de las pesadillas,
rasgando a dentelladas
con dientes de leche 
aquel rostro
que ahora me hace llorar tras 
haberme hecho
reír
durante tanto tiempo 
que la felicidad ya 
era 
eso y
ese rostro.